24 octubre 2010

AMSTERDAM

El viernes a mediodía, volvimos de Amsterdam. 
Han sido tres dias de andar, andar y andar, con frio, lluvia, sol, viento, una locura de tiempo. 
El lunes aquí en Valencia iba vestida de verano, y el martes ya de invierno total, total. Ahora sigo yendo de verano.
La ciudad es muy bonita, pero a mi me ha parecido un caos circulatorio, tranvías, bicicleta y coches por todas partes, sobre todo los tranvías. Lo que si me da envidia es la cultura de la bici que hay allí, va todo el mundo y ademas tiene preferencia sobre todos los demás vehículos incluso de los peatones, igualito que aquí.
Estuvimos en la casa de Ana Frank, ya que yo he leído el libro como cincuenta veces, y la verdad es que impresiona. 
El museo Van Gogh, me decepciono un poco, si que vi mi segundo cuadro de Los Girasoles (el primero lo vi en Londres), pero quitando de ahí, había bastante poco de los cuadros del pintor.
A Vicente le encanto el museo de Heineken (como no), y la verdad es que yo también me lo pase muy bien allí.
Me ha llamado mucho la atención, las casas, muchas de ellas torcidas, y sobre todo los ventanales tan grandes y sin cortinas, que podías ver la vida desde fuera, así como las casas flotantes que hay muchísimas, nos dijeron que todo eso empezó cuando hubo una crisis de la vivienda después de la Segunda Guerra Mundial, o sea que si el Turia tuviera agua, también podríamos hacerlo, ja,ja,ja.
El mercado de las Flores es una pasada, me imagino que en primavera tiene que ser precioso.
El primer día fuimos a buscar el Barrio Rojo, y no lo encontrábamos, y a partir de ahí, fuéramos donde fuéramos, al salir siempre nos topábamos con el, y es que esta súper céntrico. Hay muchísima seguridad podías pasear por allí tranquilamente y Sex-shops había cantidad con unos diseños muy vanguardistas, je,je,je.
Queso hemos podido comer poco, ya que una cosa que nos extraño es que no encontrábamos restaurantes con la comida tradicional de allí, pero argentinos e italianos a punta pala. Pero bueno, nos hemos vengado con la cerveza, que eso si que había, cara no, carísima. Bueno, en realidad todo es carísimo en Amsterdam.
La vuelta fue fenomenal y puntual, no así la ida que estuvimos metidos en el avión dos horas, ya que cogimos la huelga general francesa.
Rijksmuseum

Control total de las bicis.


Museo Van Gogh
Fabrica Heineken

Techo de una parada del Mercado de las Flores

1 comentario:

Loli dijo...

Me alegro k hayáis disfrutado aunque vengas cansada,eso k te llevas pal cuerpo.
Gracias por las fotos y el techo.....es impresionante.
Besos